Editorial Periódico Los Remedios de Azua
El municipio Peralta de Azua, que una vez fue el de mayor desarrollo económico de la provincia. Hoy en cambio, lamentablemente no lo es. Algunas variables socioeconómicas en eso han incidido. Digamos especialmente la desidia para continuar el cultivo del café por la generación emergente. Más que las enfermedades del café, precio, mercadeo, y las nuevas técnicas para que este sea rentable.
Al morir los viejos hacendados; propietarios de las fincas que fueron fuentes de riqueza, que están ubicadas en su mayoría en la zona montañosa, sus hijos ahora graduados en las mejores universidades consideran como un adefesio regentear las fincas de sus padres. Aquellas que más que nadie tienen el soberano mérito de hacer profesionales distinguidos Por cierto siempre hay sus excepciones.
Ese bienestar de Peralta en el pasado produjo algunas cosas positivas e interesantes. Nos referimos a una sola en este momento. Eso provocó que los mejores sastres y modistas de la ciudad se vincularan con la comunidad, como efectivamente fue el caso de las hermanas Miranda y del señor Juan Bautista Cabral Pérez, (Picho), quien logró ser luego un dominicano ilustre y eminente abogado de los tribunales del país, después que estableciera su residencia en calidad de sastre en Peralta.
Esa situación provocó que los mejores operarios del área de la confección textil sean peralteros. Los talleres del país en especial de la capital, no necesariamente solamente de uniformes, sino además de ropa de vestir son oriundos de Peralta. Es la mejor causa para que el Estado Dominicano en PERALTA aperture una fábrica textil para satisfacer la tanta mano obra disponible del ramo que anda dispersa en República Dominicana. A qué viene este editorial a que los residentes de los pueblos hay que darles las facilidades sobre los dones que poseen.
Esas instalaciones que están en el kilómetro 7 de la carrera Sánchez (Que le llaman zona franca) o algo parecido en caso que no se pueda por problemas legales, hace años que ha debido estar en Peralta.
A pesar de las dificultades propias con que se vive en Peralta, su rango de Paraíso nadie se lo ha podido quitar.
