Entrevista realizada por el destacado periodista y escritor argentino Santiago Almada (Publicada en El Caribe 27 de junio del 2026)
Preguntas para el señor Virgilio López Azuán

- Sus datos generales: dónde nació, dónde cursó sus estudios primarios, de bachillerato y de universidad, cómo era su familia (padres, hermanos) y el ambiente de su infancia.
Muchas gracias por concederme esta entrevista: Nací el 27 de septiembre de 1959 en Barahona y fui bautizado como Rafael Virgilio López Féliz. Mi nombre artístico es Virgilio López Azuán. Desde muy corta edad empecé a dar muestras de mi amor por las artes, especialmente por la pintura, pero más tarde floreció mi pasión por la lectura y me dediqué a escribir mis primeros poemas y relatos. Incursiono en la poesía, el cuento, el teatro, la novela y los ensayos críticos.
Realicé los estudios primarios y secundarios en la ciudad de Azua de Compostela y los universitarios en distintas universidades del país y del exterior.
Mi padre era nativo de Azua, pero hijo de un inmigrante puertorriqueño, y mi madre, de origen campesino, era natural de Bahoruco, entonces una sección de Barahona. Soy el mayor de seis hermanos. Como mi padre era director de escuela en Padre Las Casas, nos formamos en un ambiente docente y de lectura, ya que él era un buen lector. Pero falleció bastante joven, cuando yo entraba en la adolescencia. Sin embargo, el hábito de la lectura lo continuamos y devorábamos los libros que atesoraba la biblioteca Athene de Azua y formamos, con un grupo de jóvenes, un círculo literario en el año 1980, del cual hay una promoción de escritores azuanos que aportan con sus obras a la bibliografía literaria del país.
- ¿Qué carrera universitaria escogió y qué lo motivó a elegirla?
En 1978 gané una beca en un examen de oposición para estudiar ingeniería agronómica en el Instituto Superior de Agricultura (ISA) de Santiago. Duré poco tiempo porque el azote del ciclón David en 1979 causó estragos en el sur, incluida la destrucción de la vivienda de la familia, y tuve que volver a Azua. Además, mi salud se deterioró hasta el extremo. En Azua se fundó la universidad UTESUR y terminé la ingeniería en ese centro académico, del cual, en 2012, llegué a ser rector durante 9 años.
O sea que fui ingeniero porque me becaron en ISA, aunque no fui becado en UTESUR.
Mientras estudiaba ingeniería, impartía docencia como profesor en un colegio católico de monjas y en un colegio evangélico de Azua.
Nunca trabajé en el sector agrícola y me dediqué a la educación. Entré al sistema educativo nacional como técnico de cultura en la Oficina Regional de Educación de Azua, tras haber obtenido un premio nacional de literatura en el género del cuento. Eso influyó en que nombraran un ingeniero agrónomo en Educación. Ya impartía docencia en colegios privados. Di el salto a los estudios en el ámbito educativo. Recibí capacitación para ser profesor de educación básica auspiciado por la GTZ de Alemania. Realicé Estudios de post grado en Participación Comunitaria en la Universidad INTEC; posgrado en Estudios Afroiberoamericanos en la Universidad de Alcalá de Henares, España, y en la Universidad Católica Santo Domingo; Maestría en Administración Educativa con la Universidad de Montreal y la Universidad Autónoma de Santo Domingo; Maestría en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español en la UCNE, Diploma de Estudios Avanzados en Educación en la Universidad de Murcia, España y estudios de doctorado en Educación.
- ¿Cuándo fundó o participó en la fundación del movimiento literario Efluvismo y qué objetivos tiene ese movimiento?

El Movimiento Literario Efluvismo se fundó en el año 2010 y tiene como principios básicos la armonía cósmica, los vínculos, la libertad del lenguaje y del ser, y el desarrollo de la conciencia estética.
Utiliza técnicas apropiadas para alcanzar niveles de dominio de la técnica efluvista. Cuando el efluvista maneja los sentidos físicos, convirtiéndolos en parábolas receptivas de su obra poética, se encuentra en el nivel 1 de su etapa de dominio. Cuando identifica los sentidos del espíritu, está en el nivel 2 de su etapa. Los sentidos interiores a los que se refiere el Efluvismo son la intuición y la inteligencia. Cuando el efluvista identifica el rayo de la poesía, se encuentra en el nivel 3 de su etapa. Cuando sube al rayo de la poesía, se encuentra en el nivel 4 del dominio. Cuando maneja el rayo de la poesía, lo hace de manera consciente; está en el nivel 5, o maestro inicial. Al establecer de manera consciente el vínculo sensible con todo lo que vibra en el cosmos y fluye libremente, produciendo un lenguaje poético que tiende a la trascendencia, será Maestro del Efluvismo.
- ¿Cómo fue su acercamiento a la literatura?
Buena pregunta. En principio, no soñé con ser escritor; mi pasión era la pintura. En mi niñez en Azua, no existían escuelas de Bellas Artes ni tiendas que vendieran pinturas ni lienzos; solo se conseguía papel y acuarela en una librería-papelería local. Como no tenía las facilidades para pintar, empecé a escribir lo que deseaba plasmar en un lienzo. Describí con palabras cómo eran los amaneceres en Playa Monte Río, o el paisaje de las montañas, los árboles y las aves en mis excursiones con los Boy Scouts al campo, o simplemente un sueño o una historia de los abuelos. Después de acumular muchas historias, poemas, frases…, fue el acercamiento pleno a la literatura. En 1980, un grupo de jóvenes inquietos fundamos el Círculo de Estudios Literarios Azuano (CIELA), que se convirtió en una fragua para nosotros y en un resurgimiento de las letras azuanas. Figuras como Pedro Mir, Juan Bosch, Mateo Morrison, Manuel Mora Serrano, Alberto Baeza Flores (chileno), Abel Fernández Mejía, Antonio Fernández Spencer, entre otros, miraron hacia Azua y nos orientaron en nuestros primeros pasos, pero con mayor atención lo hicieron Manuel Mora Serrano y Mateo Morrison.
Recuerdo que nuestra primera publicación en un periódico nacional fue en el Suplemento Cultural Aquí, que dirigía el poeta Mateo Morrison. Eso fue un acontecimiento para el grupo literario recién formado. Fue algo muy emocionante.
Don Pedro Mir nos dio el espaldarazo con una conferencia en Azua en 1981, y luego nos visitó el poeta chileno Alberto Baeza Flores, secretario particular de Pablo Neruda. Fundamos un programa literario de radio llamado Voces del Arte en 1981, y este permanece vigente, aunque ha sido pausado en dos ocasiones durante algunos años.
- ¿Cuál es la temática de sus novelas?
He escrito tres novelas, pero solo he publicado una de ellas. La pretendida de Verapaz, así se llama la publicada. Trata la historia de una joven que fue pretendida por el dictador Rafael Leónidas Trujillo, basada en una historia real ocurrida en Azua, pero más del 70 por ciento de la obra es ficción. Esa publicación se realizó en 2010, pero no ha tenido gran difusión en el país. Esa primera novela es experimental; supuso un cambio en la escritura para ese género literario, porque esencialmente solo escribía poesía y cuentos. Antes, me puse a ensayar con la escritura de teatro y tuve algún éxito, pues un par de obras fueron premiadas, pero era solo como un experimento para manejar los diálogos en la novela. No volví a escribir teatro y solo acumulé tres obras en ese género. No hablaré de la temática de las dos nuevas novelas porque nunca lo hago hasta terminar el proyecto de publicación.
- ¿Cuáles son sus escritores favoritos o los que más han influido en usted?
Mi pasión por la lectura desborda la escritura, a pesar de haber publicado más de 20 libros. Tengo muchos escritores favoritos: franceses, rusos, ingleses, norteamericanos, latinoamericanos y orientales. ¡Waooo! ¡Cuántas grandes obras he disfrutado! Por ejemplo, Walt Whitman, Edgar Allan Poe, Franz Kafka, William Faulkner… No puedo seguir mencionando… De las femeninas: Emilia Pardo Bazán, Jane Austen, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Han Kang, Hannah Arendt, entre otras.
Los que más me han tocado son Juan Rulfo, Juan Bosch, García Márquez y otros grandes maestros de la literatura; de alguna manera, su obra influye en mis producciones literarias.
- Un consejo para los jóvenes escritores.
Siempre recomiendo las lecturas de los clásicos y de los escritores de su propio contexto social y cultural. Crear el hábito de lectura y la disciplina para escribir contribuye al éxito literario. Recomiendo rescatar los valores locales y la cultura humana, cargados de historias y luchas. De esa manera, construimos sociedades que no serán olvidadas por mucho tiempo.
